viernes, 16 de octubre de 2026

Isabel Trujillo Navarro

                                                 

Isabel Trujillo Navarro (la Cañita) de 47 años, nacida el día 9 de diciembre de 1894 en Casarabonela, hija de Miguel e Isabel, de estado civil casada y madre de 7 hijos y vecina de esta localidad, con domicilio en el callejón de la plaza s/n.

Afiliada al Sindicato Único General de Trabajadoras, sindicato adherido a la Confederación Nacional del Trabajo (de la sección femenina) desde febrero de 1936 sin llegar a tener cargos.

En un escrito al gobernador civil de la provincia fecho el 10 de junio de 1936, Isabel junto a su compañera Carmen, las dos miembros de la comisión organizadora, solicita al gobernador la aprobación de los estatutos.

El sindicato contó con un total de 600 afiliados según datos de Solidaridad Obrera del 6 de abril de 1936.

El sindicato tenía su domicilio social en la calle Galán y García Hernández nº 18.

A principio de febrero del 1937, su familia huye de Casarabonela al igual que otros muchos malagueños, debido al temor por las noticias de la aproximación de las tropas nacionales. Sin embargo, al llegar a Pizarra, ya no pudieron avanzar más, ya que el ejército sublevado había alcanzado esa zona, por lo que tuvieron que regresar al pueblo.

En 1937 es acusada de una agresión a una mujer de una de las familias de ricos propietarios que desde el siglo XIX venían ejerciendo el poder en el pueblo. En el sumario nº 110 del Juzgado de Álora, la acusan varias mujeres de derechas del pueblo de haber participado en estos hechos,  con acusaciones tales como “….que ha oído decir”, “…por rumorearse así”, “…vio cruzar bastantes veces la plaza en que la misma se encuentra, hacia ella y regresando de la misma, suponiendo por ello que intervendría en aquel, aunque no la vio en el mismo…”.

El alcalde y el juez municipal declaran: “… que la consideraban extremista muy destacada y exaltada. Propagandista entre las mujeres. Hablando con gran frecuencia en los lavaderos tratando de captar a sus compañeras. Que durante la etapa roja ha estado haciéndole de comer a los refugiados, en el Comité de Abastos”

Por estos hechos fue condenada en un consejo de guerra celebrado en la plaza de Álora, el día 21 octubre de 1937 acusada por el delito de auxilio a la rebelión, en la sentencia final le condenan a la una pena de 20 años de reclusión temporal.

Procedimiento sumarísimo de urgencia nº 110 juzgado militar nº 16.  

Su reclusión comenzó en un caserón ubicado en la plaza del pueblo, propiedad de la familia Aurioles. Allí, las prisioneras eran apiñadas en condiciones inhumanas, y solo eran sacadas en una especie de "procesión" por las calles, humilladas al exhibirlas con la cabeza rapada y un cencerro colgando de sus cuellos.

Posteriormente, fue trasladada el día 2 de mayo de 1938 a la Cárcel de Mujeres de Málaga.

En Cárcel de Mujeres de Málaga hay un total de 62 vecinas de Casarabonela que sufrieron este destino, convirtiendo al pueblo en uno de los que tenía mayor proporción de población femenina detenida.

En el invierno de 1940, el marido de Isabel Juan Sánchez, yacía postrado en la cama, víctima de un grave accidente de trabajo en el puente de Pizarra. Sin poder proveer sustento para su familia, la miseria y el hambre, consumieron su salud. Y  el día 2 de enero de aquel año, falleció, dejando a su familia sumida en la desesperación. El Tribunal Tutelar de Menores, como un buitre carroñero, se hizo cargo de los hijos menores.

Mientras se construía la definitiva Casa Tutelar de Menores en Torremolinos, el Tribunal dispuso que se habilitara como eventual Casa Tutelar el antiguo molino Cortijo del Moro de Torremolinos, que como centro de menores funcionó entre 1942 y 1944. En este centro estuvieron recluidos sus hijos Miguel y José. Tal era el infierno que vivieron en este centro, que Miguel consiguió escaparse y nunca volvió a él. Se unió a unos gitanos andarríos y termino trabajando en el campo en la provincia de Sevilla. Volvió al pueblo, cuando supo que su madre había salido de la cárcel. En cuanto a José, corrió peor suerte. Era muy pequeño y tuvo que pasar las privaciones, castigos y humillaciones a los que se sometía a los hijos de los perdedores. Cuando su madre lo recogió en 1943, estaba muy enfermo. Había cogido una infección de meningitis que le costaría la vida pocos años después.

Isabel Trujillo Navarro fue propuesta para la libertad condicional el 30 de abril de 1943. Lo primero que hizo al volver al pueblo fue buscar a su hijo José al reformatorio de Torremolinos.

Después de recuperar la libertad, estuvo bajo "libertad vigilada", y tenía que presentarse diariamente ante las autoridades.

Isabel Trujillo Navarro (la Cañita) fallece 26 de abril de 1973 en su pueblo natal.

*Testimonio y documentación dada por su nieto Alberto Sánchez Bandera, en julio del 2024.

 

Fuente documental Archivo Histórico de la CNT de Málaga, conservados en el Archivo Histórico Provincial y Togado Militar de Málaga.